Guía práctica desde la experiencia de SQS
En los sectores más regulados (ferroviario, medical devices, energía, industria crítica) la calidad del software no es solo un requisito técnico: es un requisito de seguridad, cumplimiento normativo y, en muchos casos, reputacional. Un fallo puede derivar en sanciones, retirada de productos o riesgos para la seguridad de las personas.
Por eso, las organizaciones buscan partners capaces de acompañarlas en todo el ciclo de vida del producto con procedimientos sólidos y auditorías rigurosas.
¿Qué hace tan compleja la calidad en entornos regulados?
- Ciclos de vida largos, documentación exhaustiva y evidencias auditables.
- Requisitos de trazabilidad estricta (IEC 61508, EN 50128/50129, IEC 62304…).
- Validación de software y hardware combinados.
- Necesidad de demostrar cumplimiento ante organismos certificadores.
Los pilares que marcan la diferencia
En SQS trabajamos con un enfoque que reduce tiempos, riesgos y costes:
- Requisitos claros y trazables: desde el diseño hasta la verificación.
- Automatización estratégica: donde aporta fiabilidad y retorno real.
- Validación independiente: esencial para evitar sesgos y cumplir normativas.
- Gestión de riesgos continua: integrando safety + cybersecurity.
- Evidencias listas para auditoría: procesos orientados al cumplimiento.
Beneficios para las organizaciones
- Reducción del time-to-certify.
- Menor probabilidad de no conformidades.
- Aumento de la fiabilidad y vida útil del producto.
- Confianza ante auditores y clientes finales.
La calidad no se improvisa. En entornos regulados es un camino guiado por metodología, experiencia y la capacidad de acompañar a los equipos técnicos. Ese es el valor que aportamos en SQS.

